ANTIRRITMICOS
Se
utilizan para tratar trastornos del ritmo cardíaco, también conocidos como
arritmias. Estos medicamentos pueden ayudar a normalizar el ritmo cardíaco y
prevenir latidos cardíacos anormales que pueden ser potencialmente peligrosos.
A continuación, se mencionan algunos de los tipos más comunes de
medicamentos antiarrítmicos:
Bloqueadores
de Canales de Sodio:
bloquean los canales de sodio en las células cardíacas, lo que disminuye la
entrada de iones sodio durante la fase de despolarización y, por lo tanto, reduce
la velocidad de conducción y la excitabilidad de las células cardíacas.
Efecto terapéutico: Reducen la frecuencia de las arritmias al disminuir
la velocidad de propagación del impulso eléctrico en el corazón.
Clase IA:
Agentes Beta-Bloqueadores: bloquean los receptores beta-adrenérgicos en el corazón, lo que reduce la influencia del sistema simpático y disminuye la frecuencia cardíaca y la contractilidad.
Efecto terapéutico: Estabilizan el ritmo cardíaco al reducir la excitabilidad y el automatismo en las células cardíacas.
Bloqueadores de Canales de Potasio: prolongan la fase de repolarización de las células cardíacas al bloquear los canales de potasio, lo que retrasa la recuperación de los potenciales de acción.
Efecto terapéutico: Ayudan a mantener un ritmo cardíaco normal al
prolongar el período refractario efectivo del corazón.
Bloqueadores
de Canales de Calcio:
bloquean los canales de calcio tipo L en las células cardíacas, lo que reduce
la entrada de calcio y disminuye la velocidad de conducción a través del nodo
auriculoventricular (AV).
Efecto terapéutico: Son útiles en el tratamiento de taquiarritmias
supraventriculares al disminuir la conducción a través del nodo AV y reducir la
frecuencia cardíaca.
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